El número de
actividades a realizar en un taller de lectura y escritura creativa es casi
infinito: escritura de cuentos, relatos, poemas, tomando como referencia piezas
musicales, imágenes (el trabajo con las imágenes es especialmente interesante),
piezas pictóricas, variaciones (finalizaciones o comienzos) de textos de
autores reconocidos, debates en relación a cuestiones planteadas en clase,
lecturas de textos de los alumnos así como de textos de autores consagrados, etc,
etc.
La confluencia
de todas estas actividades es la que proporciona al alumno un crecimiento a la
hora de escribir y un crecimiento personal. La intersección entre escritura de
relato, con sus tiempos determinados, de poemas, con su ritmo particular, las
opiniones intercambiadas entre los compañeros de taller, las puntualizaciones y
explicaciones aportadas por el profesor, la expresión de emociones y vivencias
(verbalmente, además de por escrito), esa intersección es la generadora de
reflexión, deseo y aprendizaje en los alumnos.
Aquí se
especifican algunos, entre otros, de los ejercicios que realizarán en el taller:
ü Escritura de relatos, ya sea a partir de una idea
proporcionada por el profesor, bien tomando como referencia el comienzo de un
relato y que sea continuado por el alumno, etc, etc. La variedad de
planteamientos para elaborar un relato es muy amplia.
ü Ejercicios conjuntos de escritura en grupo. La escritura de
un texto en grupo no resulta fácil, pero reporta resultados muy interesantes:
el trabajo en equipo, la unión grupal y la “lluvia de ideas” que los
componentes han de aportar para que se vaya avanzando en el relato o poema.
ü Lectura en público de textos que, posteriormente, serán comentados y analizados.
ü Debate entre todos los alumnos, en el que se hablará sobre
cuestiones tratadas en el taller, poniéndolas en relación con experiencias
vitales.